Otro lector sobre los Hnos. Dimond y el dogma de la salvación

28 marzo, 2013

Tomás escribe:

La materia del bautismo es el agua natural, pero eso no quita que el bautismo del agua puede ser sustituido por el martirio o un acto de amor perfecto a Dios o de arrepentimiento con el deseo implícito del bautismo (bautismo de deseo). Así lo ensenia claramente San Pío X en su catecismo, pregunta 567.

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Otro error de los hermanos Dimond es decir que nadie que no pertenezca a la Cuerpo de la Iglesia puede salvarse.

San Pío X en su catecismo, Pregunta 171 ensenia que alguien que sin culpa propia esta fuera de la Iglesia, pero esta bautizado o al menos tiene el deseo de ser bautizado, busca sinceramente la verdad y vive de acuerdo con los mandamientos de Dios en la medida que los conozca, si bien esta separado del Cuerpo de la Iglesia, pertenece al alma de la Iglesia y puede salvarse.

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Interesante video: un hereje no puede ser Papa

4 marzo, 2013

Publicado en http://www.vaticanocatolico.com

En este video se trata el tema de un supuesto Papa hereje. ¿Puede ser Papa un hereje? Se cita la enseñanza dogmática del Papa Paulo IV, en su Bula Cum Ex Apostolatus Oficio y el magisterio de León XIII.


Secuencia de Misa de Difuntos (misa católica)

3 noviembre, 2012

Día de la ira, aquel día

en que los siglos se reduzcan a cenizas;

como testigos el rey David y la Sibila.

¡Cuánto terror habrá en el futuro

cuando el juez haya de venir

a juzgar todo estrictamente!

La trompeta, esparciendo un sonido admirable

por los sepulcros de todos los reinos

reunirá a todos ante el trono.

La muerte y la Naturaleza se asombrarán,

cuando resucite la criatura

para que responda ante su juez. Leer el resto de esta entrada »


¿Dios crea homosexuales?

27 agosto, 2012

Extraído de Vaticanocatolico.com

Pregunta frecuente – ¿Dios crea homosexuales? La respuesta a esta cuestión es NO.

La secta del Vaticano II niega la verdad de que Dios no crea a personas homosexuales

El Antipapa Juan Pablo II, Nuevo catecismo, #2357:

“La homosexualidad (…) Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado”

Una falsa idea sostenida comúnmente en nuestros días es la siguiente: que Dios crea a ciertas personas homosexuales (o que la homosexualidad es por un resultado de algún tipo de problema “psicológico”). De hecho, es aparente en nuestra contacto con personas que la mayoría de aquellos que se consideran “católicos tradicionales” creen que no hay nada malo con la orientación homosexual, pero sí lo hay en los actos homosexuales. La verdad es que Dios no crea a las personas con una orientación homosexual y además todos esos que son verdaderos homosexuales (incluso aquellos que no estén participando en actos homosexuales) ellos son homosexuales por una posesión demoníaca y por el pecado mortal. Aquellos que se burlan de este reconocimiento son meramente unos infieles liberales que no quieren la verdad ni quieren tomar en cuenta el mundo sobrenatural.

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Documental: “Creación y Milagros, Pasado y Presente”

26 agosto, 2012

Es frecuente que la prensa, el cine y los incontables medios de  propaganda anti-cristiana intenten, con éxito, formar la idea de que la Biblia es falsa y que se equivoca. En este documental, verá desmentida la teoría de la evolución, podrá ver la evidencia del diluvio, los milagros bíblicos, etc. Ayudará al católico a reforzar sus convicciones y su Fe en la verdadera Iglesia.


Profesión de la Fe Católica

2 agosto, 2012

La Profesión de la Fe Católica

 Promulgada solemnemente por el Papa Pío IV y el Concilio de Trento

• Yo, N., creo firmemente y profeso todas y cada una de las verdades que se contienen en el símbolo de la Fe que usa la Santa Iglesia Romana, es a saber:

• Creo en un solo Dios, Padre omnipotente, creador del cielo y de la tierra, de todas las cosas visibles e invisibles. Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo unigénito de Dios. Y nacido del Padre antes de todos los siglos. Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consustancial al Padre: por quien todas las cosas fueron creadas;

• El cual por nosotros los hombres y por nuestra salud descendió de los cielos. Y por obra del Espíritu Santo se encarnó en las entrañas de la Santísima Virgen y se hizo hombre;

• Por nosotros fue también crucificado, bajo Poncio Pilato: padeció y fue sepultado.

• Y resucitó al tercer día, según las Escrituras. Y subió a los cielos;

• Y está sentado a la diestra del Padre. Y otra vez ha de venir con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos: y su reino no tendrá fin;

• Y en el Espíritu Santo, Señor y vivificador: que procede del Padre y del Hijo. El cual es juntamente adorado con el Padre y el Hijo, y conglorificado: y habló por medio de los profetas;

• Y en la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica.

• Confieso que hay un solo Bautismo para remisión de los pecados. Y espero la resurrección de los muertos. Y la vida del siglo venidero. Amén.

• Firmísimamente admito y abrazo las tradiciones apostólicas y eclesiásticas y las demás observancias y constituciones de la misma Iglesia.

• Asimismo acepto la Sagrada Escritura conforme al sentido que le ha dado y la da la santa Madre Iglesia, a la cual toca juzgar acerca del verdadero sentido e interpretación de las Sagradas Escrituras; y jamás las aceptaré e interpretaré sino en conformidad con el unánime sentir de los Padres.

• Confieso también que verdadera y propiamente son siete los Sacramentos de la nueva ley instituidos por Nuestro Señor Jesucristo, y que son necesarios para la salvación del género humano, si bien no todos lo son a cada uno, a saber, el Bautismo, la Confirmación, la Eucaristía, la Penitencia, la Extremaunción, el Orden y el Matrimonio; y que confieren la gracia, y de ellos el Bautismo, la Confirmación y el Orden no se pueden reiterar sin sacrilegio.

• Acepto y admito asimismo los ritos aprobados por la Iglesia Católica para la solemne administración de todos los Sacramentos sobredichos.

• Acato y recibo todas y cada una de las cosas que acerca del pecado original y de la justificación fueron definidas y declaradas en el santo Concilio de Trento.

• Igualmente confieso que en la Misa se ofrece a Dios un verdadero, propio y propiciatorio Sacrificio por los vivos y por los difuntos; y que en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía están verdadera, real y sustancialmente el Cuerpo, y la Sangre juntamente con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y que se efectúa la conversión de toda la sustancia del pan en el Cuerpo, y de toda la sustancia del vino en la Sangre, la cual conversión es denominada Transustanciación por la Iglesia Católica.

• Confieso también que bajo cada una de las especies se recibe a Jesucristo total e íntegro, y un verdadero Sacramento.

• Firmemente admito la existencia del Purgatorio, y que a las almas en él detenidas pueden los fieles ayudarlas con sufragios;

• E igualmente que los Santos que están reinando con Cristo deben ser venerados e invocados, y que ellos ruegan a Dios por nosotros, y que sus Reliquias deben ser veneradas.

Afirmo resueltamente que se deben tener y conservar las imágenes de Jesucristo y de la Madre de Dios siempre Virgen, y también de otros Santos, y que se les ha de tributar el debido honor y veneración;

• Afirmo que Jesucristo dotó a la Iglesia de potestad para conceder indulgencias, y que el uso de las mismas es en gran manera saludable al pueblo cristiano.

• Reconozco a la Santa, Católica y Apostólica Iglesia Romana por madre y maestra de todas las Iglesias, y…

• También admito y profeso sin la menor duda cuanto han enseñado, definido y declarado los sagrados Cánones y los Concilios Ecuménicos, y en especial el sacrosanto Concilio de Trento y el Ecuménico Concilio Vaticano, sobre todo respecto del primado e infalible magisterio del Romano Pontífice, y al mismo tiempo,

• Todas las cosas contrarias y cualesquiera herejías por la Iglesia condenadas y rechazadas y anatemizadas yo igualmente las condeno, rechazo y anatematizo.

• Esta verdadera Fe Católica, fuera de la cual nadie puede salvarse, que al presente espontáneamente profeso y de verdad tengo,

• Yo mismo, N., prometo, hago voto y juro que, con la ayuda de Dios, la he de conservar siempre íntegra e intacta hasta el postrer instante de mi vida, y procuraré cuanto de mí dependa que mis súbditos o aquellos a quienes por mi cargo esté obligado a cuidar, tengan dicha fe, la enseñen y la prediquen. Así, Dios me ayude, y estos sus santos Evangelios.


El Exorcistado

25 marzo, 2012

El Padre Francisco Palau y Quer (1811 – 1872)  fue un religioso carmelita que promovió el exorcismo y la lucha contra el demonio

Hizo suya la causa de la Iglesia y denunció a sus enemigos en todos los frentes a través de su periódico “El Ermitaño”. El Padre Palau vio la necesidad de la práctica de los exorcismos para combatir a los enemigos de la Iglesia y liberar a los individuos posesos (algo cada vez más frecuente y sin solución en curso) de esa trágica situación y así restarle soldados a la hueste del demonio. Redactó en “El Ermitaño” una compilación de los argumentos para reavivar la práctica del exorcismo bajo el título: «El exorcistado. Influencia de este ministerio sobre la ruina o salvación actual».

Padre Francisco Palau y Quer

El aspecto más sobresaliente de este texto es que, a diferencia de la errada concepción “moderna” de la religión católica, el P. Palau ve claramente la relación entre la guerra al demonio y la salvación de la sociedad. En cambio, para el modernista de hoy, la religión nada tiene que ver con la sociedad temporal y la verdadera paz.

Este documento fue llevado al Concilio Vaticano I por el mismo Padre Palau, para convencer a los padres conciliares y a S.S. Pio IX sobre la necesidad urgente de reavivar el ministerio del exorcistado, so pena de entregarle – podríamos decir que “en bandeja” – el dominio de este mundo a la antigua serpiente. Como era de esperarse, “justo en ese momento” estalló la revolución masónica que impidió continuar con el Vaticano I, el Santo Padre debió escapar de Roma y el intento del Padre Palau se vio frustrado.

EL EXORCISTADO

INFLUENCIA DE ESTE MINISTERIO SOBRE LA RUINA O SALVACIÓN DE LA SOCIEDAD ACTUAL

OBSERVACIONES DIRIGIDAS A LOS PADRES DEL CONCILIO ROMANO POR LA REDACCIÓN DE EL ERMITAÑO

I. – DOCTRINAS EN OPOSICIÓN A LAS DEL ERMITAÑO

1. El enemigo del género humano tamquam leo rugiens cir cuit (Ecclesiam Dei) quaerens quem devoret [1 Pe 5,8]. Sobre esto nos avisa el Apóstol; y Pío IX en su discurso de apertura del Concilio añade: «Ha acometido y persiste acometiendo a la Iglesia Santa con rabia y furor, constituido cabeza de una formidable propaganda de impíos»1. Ha acometido, nos dice el Papa Pío IX;

ha dado ya el asalto, acomete; se han roto las hostilidades; la guerra es un hecho histórico; y es una guerra horrorosa, porque juegan en ella de una parte todos los poderes políticos de la tierra coligados con las potestades del infierno, y de otra todos los elementos y fuerzas católicas reunidas bajo un solo Príncipe visible, que es el Papa e invisible, que es Cristo.

Induite vos armaturam Dei, grita desde alto el Apóstol de las gentes, ut possitis stare adversus insidias diaboli, quoniam non est nobis colluctatio adversus carnem et sanguinem, sed adversus Principes et potestates, adversus mundi rectores tenaebrarum harum, contra spiritualia nequitiae in coelestibus. Por esto, accipite, repite, armaturam Dei ut possitis resistere in die malo». Ad Eph. c. 6, [12]

2. Obedientes a estas prescripciones, que el cielo nos da entramos armados en el campamento, no sólo como católicos, sino también como ciudadanos españoles, en una época en que el diablo, padre de todas las revoluciones ha tenido la desfachatez, la osadía y arrogancia de presentar en nuestro suelo patrio aquella misma bandera, que ondeando en el Empíreo sobre la cabeza de millones de millares de ángeles rebeldes, tiene en un lienzo de seda fina bordado con letras de oro este tema: ¡Revolución! ¡Guerra a Dios! Al revisar detenidamente todo aquel vasto terreno, donde el enemigo se presenta visible en el hombre por una especie de encarnación, le encontramos fortificado y parapetado en el espiritismo, en la magia maléfica, en cuerpos energúmenos y maleficiados; en el choque, damos el grito con Miguel Arcángel: ¡Gloria a Dios! ¿Quis ut Deus? Vistas y reconocidas todas sus fuerzas, en atención a que nos opo- nía, y opone una resistencia atroz, y desesperada, acudimos a los almacenes donde la Iglesia tiene depositado aquel terrible arma- mento de que nos habla el Apóstol accipite armaturam Dei.

3. Al primer paso tropezamos con gran sorpresa nuestra con un cuerpo de doctrinas ordenado a desprestigiar y a inutilizar aquel ministerio sagrado, que le encierra, cual es el Exorcistado. Para oponernos a doctrinas que creemos fatalísimas y contestar con el lema del Arcángel. ¿Quis ut Deus? a los gritos desaforados, que dan los ángeles revolucionarios al acometer la casa del Señor, establecimos en Barcelona un periódico semanal, que aún vive bajo el título EL ERMITAÑO.

Hemos impugnado y atacamos como españoles, como ciudadanos, como hombres, como católicos por cuantos medios legales tengamos a nuestra mano a la Revolución, porque la creemos obra del diablo que intenta por ella reconstruir sobre las ruinas del catolicismo el paganismo moderno. Siendo dirigida por un poder espiritual maligno invisible, mientras la prensa católica por mil órganos la combate en su política antisocial, nosotros, armados hasta los dientes, buscamos su cabeza para decapitarla, o al menos aplastarla. Siendo ésta la serpiente infernal, para ser consecuentes a nuestro lema, buscamos armas, las hemos de menester, armas espirituales. Si bien los enemigos son inteligentes como nosotros, pero de orden superior, no obstante, sostenemos y sostendremos la lucha no sólo como cristianos sino como seres racionales, como hombres, como criaturas contra ángeles que han desplegado bandera de rebelión contra nuestro Criador.

DESCARGUE AQUI EL TEXTO COMPLETO: “El_Exorcistado”


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